¿Qué es “hipoacusia”? Dr. Alberto López Rocha

Disminución de la audición

Llegará un momento que usar un audífono, será como usar gafas y perder la timidez en usarlo, puesto que la hipoacusia (disminución de la audición) no tiene edad, aunque en condiciones evolutivas por la edad, sea mas propio en las personas mayores de 65 años y es conocido como presbiacusia, es decir, con los años la audición va disminuyendo.

El oído es uno de lo cinco sentidos que debe estar en equilibrio con todos, para que nuestro organismo esté en armonía, con su entorno y consigo mismo y puede desarrollarse para suplir alguno de los otros sentidos. A pesar de las agresiones externas que reciben nuestros cinco sentidos, el oído también se encuentra dentro de los que pueden sufrir daño, a pesar de ser un órgano muy resistente.

El oído es el responsable de transmitir e interpretar los diferentes sonidos a nuestro interior, pero también el que nos permite mantener el equilibrio. Es conocido, desde nuestras enseñanzas en ciencias de la salud y conocimientos generales que se encuentra en tres partes o compartimentos, interno, medio y externo, es este último el que tenemos más a nuestro alcance y por consiguiente el que debemos hacerle un mantenimiento continuo y no sólo en la colocación d elementos decorativos, pues la producción natural de cera que se produce en el mismo es precisamente para protegerle de agresiones externas, incluidas las infecciosas, por lo que en su limpieza diaria, no se debe empujar hacia adentro, ya que de seguro se formarán tapones.

Separa una membrana el oído externo del medio que funciona como un tambor receptor del sonido y que va transmitiendo por la red de huesecillos articulados dentro del oído medio para enviar al oído interno y este interpretarlos en el cerebro, cualquier alteración en alguno de estos niveles, produce una sordera e incluso un vértigo que estimula las nauseas e incluso el vómito (es como cuando se marea una persona subida en el barco o en las atracciones mecánicas de un parque de atracciones) o bien notar zumbidos o retumba la voz cuando estás hablando con otra persona e incluso gritas en una tertulia porque no escuchas bien tu voz, ni la del resto.

Con el envejecimiento normal de todas las estructuras del cuerpo, también el oído se encuentra afectado, van disminuyendo sus funciones, un 25% de las personas comprendidas entre los 65 y 75 años de edad y del 70 a 80% de los que tienen más de 75 años lo padecen, por lo que es muy importante su detección precoz y no hacerse el desentendido, pues ello afecta a la convivencia con su entorno y su propia esfera psicofísica e incluso agravarse aún mas la hipoacusia.

Según datos de la OMS (WHO) 360 millones de personas (de ellos 32 millones de niños) padecen pérdida de audición discapacitante en todo el mundo y tan sólo el 10% tienen acceso a un audífono.

Pérdida de audición (hipoacusia) y sordera
Cuando una persona no es capaz de oír tan bien, está perdiendo, cuando su umbral de audición en ambos oídos es igual o superior a 25 dB. La pérdida de audición puede ser leve, moderada, grave o profunda., puede afectar a uno o a los dos oídos, oyen sonidos fuertes y les cuesta mantener una conversación.

Las principales causas de sordera pueden ser:
a. Congénitas, son las que se pueden adquirir durante el embarazo o bien durante el parto y suelen ser provocadas por: rubéola, sífilis u otras infecciones durante el embarazo, bajo peso al nacer, falta de oxígeno en el nacimiento, algunos medicamentos durante el embarazo.

b. Adquiridas, estas se pueden dar a cualquier edad: por infecciones del propio oído o en sus inmediaciones a nivel del cerebro o glándulas vecinas como las paperas (parotiditis, además de los traumatismos, acumulo de cera o cuerpos extraños,sin poder olvidarnos de las ya mencionadas que van acompañando con el envejecimiento (presbiacusia). Se puede dar el caso y existen, son las sorderas súbitas, en estos casos hay que descartar alteraciones vasculares internas y se debe acudir al médico.

La contaminación acústica es una causa adquirida muy frecuente y más en estos tiempos que corren y no siempre evitable. Los que dependen directamente de la persona: altavoces excesivamente altos, ruidos laborales, cascos musicales, se pueden corregir, pero los ambientales es más complejo puesto que intervienen otros factores, como los sociales, políticos y económicos, es por lo que cada vez más se llama la atención sobre ellos y las autoridades sanitarias lo están considerando como un auténtico problema de salud.

El umbral (se miden en decibelios, dB) es el nivel de presión sonora, que según su intensidad, se convierte en o no audible, convirtiéndose en agradable, desagradable, doloroso y perjudicial. A partir de 70 dB produce efectos negativos sobre la esfera psicológica como es la falta de concentración y atención, entre 80 y 90 dB puede producir estrés, agotamiento y trastornos del sueño. Los sonidos entre 100 y 110 dB, pueden producir lesiones del oído medio.

Prevención

Emplear medidas que contrarresten las causas de sordera o disminución de la audición, es la mejor prevención: no emplear medicamentos que puedan afectar la audición, vacunarse contra las enfermedades causantes, evitar ruidos fuertes, haciendo uso de protectores sonoros en los oídos.

La presbiacusia que ya comentamos anteriormente, se presenta a medida que las personas envejecen, se presenta aproximadamente en un 25% de las personas en edades entre los 65 y 75 años de edad y en el 70 a 80% de los que tienen más de 75 años. El tratamiento utilizado habitualmente y sin emplear técnicas quirúrgicas, es la prótesis auditiva (audífono), el cual debe ser configurado, calibrado según las necesidades audiológicas y el perfil audiométrico del paciente, así como perfectamente ajustado a la forma particular que cada uno tenemos de la silueta del conducto externo del oído.

Tratamiento

Lo primero y más eficaz, es abordar la causa, ya que si, por ejemplo, existe una obstrucción del conducto auditivo por la acumulación de cerumen o el encajamiento de cuerpos extraños, su retirada la mejora considerablemente, puesto que si tiene presbiacusia el problema no queda resuelto del todo.

Existen otras soluciones como las quirúrgicas y las menos agresivas como los audífonos, eso si, que estén correctamente indicados por profesionales que se dediquen a ello y no vale ir a cualquier lugar, pues deben quedar bien ajustados y posteriormente ir regulando su intensidad y realizar un mantenimiento adecuado, así como instruirse adecuadamente en su manejo.

Dr. Alberto López Rocha. Vocal Nacional de Pacientes SEMERGEN

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