Estos siete hábitos cotidianos pueden dañar tu audición

Estos siete hábitos cotidianos pueden dañar tu audición

Damos tanta importancia a la audición porque no somos capaces de imaginar una vida sin sonidos. Esta es la función que nos permite disfrutar de nuestra experiencia con el entorno, comunicarnos con los demás y en general, realizar las actividades que integran nuestro día a día. La edad y la exposición al ruido son dos riesgos de deterioro, junto a otros factores genéticos sobre los que no  tenemos control. Todavía. Sin embargo, existen otros hábitos que pueden influir de manera directa en nuestra salud auditiva, perjudicando nuestra audición.

La mayor parte de los 360 millones de personas que, según la OMS, padecen pérdida de audición en todo el mundo, se habría podido prevenir evitando ciertos hábitos que pueden derivar en una clara pérdida de audición y daño en los oídos. 

1.- El tabaco

Fumar no sólo es la principal causa de cáncer de pulmón y garganta, sino que también es una causa clara y potencial de problemas auditivos a medio y largo plazo. Tal y como recoge el estudio del Journal Of The American Médical Asotiation, los fumadores tienen hasta un 70% más de probabilidades de padecer deficiencia auditiva

2.- Música y volumen alto

Nos gusta escuchar música, especialmente en directo, a volumen alto. Pero no pensamos en las consecuencias, especialmente en el caso de la pérdida de audición, pues se produce a medio y largo plazo. El ruido que genera la música, afecta de manera especial a la pérdida auditiva, sobre todo cuando usamos auriculares. Recientemente, la Universidad de Leicester presentó los resultados de una investigación que explicaba los cambios que se generan en el nervio auditivo que transporta las señales del oído interno al cerebro. 

3.- El ruido del tráfico

Los decibelios del tráfico, y en particular durante los atascos, generan un impacto muy negativo en los canales auditivos. El tráfico puede resultar dañino, como cualquier otra fuente de ruido. También se recomienda escuchar música con el volumen bajo e incluso, adquirir protectores auditivos, disponibles en nuestros centros 

4.- Los bastoncillos para los oídos y su uso inadecuado

Si alguna vez has pensado que los hisopos de algodón son el mejor remedio para eliminar el cerumen que se acumula en los oídos, estás equivocado. Es mas, éstos a menudo empujan la cera hacia el interior del conducto auditivo e incluso, provocan tapones que en algunos casos pueden llegar a romper la membrana timpánica causando problemas auditivos. 

5.- El alcohol

El consumo de alcohol, en exceso, puede conducir a un daño en la corteza auditiva central del cerebro, provocando una reducción del volumen cerebral que implica un deterioro de los nervios responsables de percibir los sonidos.

6.- La obesidad

Aquellas personas que tienen un índice de masa corporal por encima de lo normal, presentan hasta un 17% más de riesgo de desarrollar un problema auditivo en el futuro. 

7.- Hablar en un tono de voz muy alto

En ocasiones, el ruido generado por una conversación grupal, puede llegar a una intensidad de 50 decibelios por encima de lo recomendado para una correcta salud auditiva. Para ello, es recomendable modular el tono de voz y educar a los más pequeños para que aprendan a mantener un tono de voz suave en las conversaciones. 

Evitar estos hábitos es, sin duda, la mejor forma de mantener una buena audición sin correr riesgos. 

 

 

 

 

 

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